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En la Cocina

Phillips Viva

La comida vegana puede ser tan sencilla o tan elaborada como tú quieras, pero si dispones de buenos utensilios de cocina, te ayudará a hacerlo más llevadero.

Robots de cocina

Si bien es cierto que no son baratos precisamente, un robot de cocina y un buen procesador de alimentos son una magnífica inversión a largo plazo, ya que con ellos se pueden cocinar infinidad de riquísimos platos en cuestión de minutos.

Desde una simple batidora hasta la archiconocida Thermomix, los robots de cocina nos ayudan en la variedad, la creatividad y la rapidez con la que elaboramos nuestros platos.

Nosotros ya no podríamos vivir sin nuestros dos robots estrella de la casa, la MyCook y la cocina multifunción Philips Viva. Ambos los usamos a diario para múltiples platos deliciosos (la MyCook de hecho viene con un recetario en constante actualización en su App, con multitud de recetas veganas).

Además, combinando ambos robots, se puede hacer un batch-cooking para toda la semana de forma rápida, ahorrándonos mucho tiempo y esfuerzo en la cocina.

Y si eres de los que te gusta hacer tu propio pan, amasarlo, hornearlo lentamente… entonces una panificadora como la Unold Backmeister Onyx NO es para tí. Pero si tienes hueco en la cocina y prefieres un pan recien hecho, con los ingredientes que tú has escogido, pero que una máquina lo haga por tí, a lo mejor te planteas incorporar esta maravilla en tu séquito robótico de la cocina.

Otros utensilios de cocina útiles

Los robots están genial, pero no lo hacen todo. Una buena batería de cocina es imprescindible. Las que más usamos nosotros son de la marca GreenPan, concretamente el Wok, las sartenes de distintos diámetros y también la olla o cacerola. Esta batería de cocina es famosa por no usar el tóxico teflón, sino cerámica antiadherente para su fabricación, que es mucho más saludable, ya que no desprende toxinas con el calor.

Otros utensilios básicos en cualquier cocina son los cuchillos de diversos usos. Nosotros tenemos uno de gama media, el juego de 8 cuchillos de Emojoy, que nos vale de sobra para nuestras necesidades…

Y otro mini robot de cocina que no es imprescindible, pero sí muy recomendable para las personas veganas, es un molinillo de semillas, para poder molerlas en el momento y guardarlas en un recipiente hermético para que conserve todas las propiedades nutricionales. El Aigostar Breath es pequeño y barato, y se ha convertido en un gran aliado en la cocina.

Estos son solo algunos de los muchos recursos que utilizamos en nuestro día a día. ¿Y tú? ¿Qué cosas utilizas en la cocina sin las que ya no podrías vivir? Escríbenos un comentario o comparte este artículo en redes sociales si te ha gustado 😉

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Senderismo

La Familia de ruta 2

Disfrutar de la Naturaleza es nuestra mayor vía de escape. La ciudad nos encanta y la variedad de planes que ofrece, tanto a nivel cultural como de ocio son geniales, pero esporádicamente necesitamos ese contacto con la Madre Tierra que solo te da salir a la montaña y disfrutar de una buena ruta.

Con dos niñas, no se pueden hacer rutas muy exigentes, aunque con el tiempo y la práctica, cada vez vamos añadiendo más dificultad a las rutas, habiendo llegado a recorrer hasta 12km o hecho rutas con más de 300m de desnivel en una jornada.

Equipación de montaña

Pero para ello es imprescindible ir bien preparadas. Nuestras recomendaciones son muy básicas debido a nuestras necesidades, pero hay cosas imprescindibles a la hora de hacer una ruta, como son:

  • Un buen calzado vegano: Dependiendo de la estación puede hacerte falta bota alta o corta, pero siempre recomendamos una bota técnica, y si es con Goretex, mucho mejor. Encontrar modelos sin piel no es fácil, ni tampoco barato, aunque marcas como Merrel, Salomon o Boreal están haciendo un gran trabajo en ese sentido.
  • Ropa Técnica: Una vez más, elegir una ropa u otra dependerá del clima que nos vayamos a encontrar, pero en este apartado es mucho más fácil encontrar ropa técnica vegana y no es tan cara como las botas.
    • Pantalones: Nuestros favoritos son Izas Grouser o Ternua ® Upright (que además es de material reciclado y reciclable).
    • Parte superior: Lo mejor es que lleves ropa técnica, nunca algodón, ya que se suda el doble y tarda mucho en secarse. Un forro polar y una capa de lluvia siempre está bien meterlos en la mochila, ya que a medida que asciendes lo puedes necesitar, así como una gorra para el sol.
  • Otros básicos: Y si es bueno tener ropa técnica, hay dos cosas que también son imprescindibles:
    • Mochila: Recomendamos que no supere los 30l. Una de las mejores en relación calidad/precio (y será la próxima que nos compremos) es la The North Face Borealis, que además está disponible en más de una decena de colores.
    • Botella térmica: Siempre es recomendable tener agua a mano cuando hacemos una ruta, y lo mejor, tanto para el medio ambiente, como para mantener el líquido lo más fresco posible, es una botella de acero inoxidable, que además es muy ligera.

Otras recomendaciones

Aunque si quieres aprender más, muchísimo más, sobre el senderismo, el alpinismo y, en general, los viajes por la naturaleza, os invitamos a que visitéis el blog de ViajarPorLibre que contiene mucha información útil sobre éste y otros temas.

Y no podíamos terminar este artículo sin recomendaros la App de Wikiloc (disponible para iOS y Android). En ella encontrarás millones de rutas en todo el mundo, clasificadas por deporte (senderismo, bici…), dificultad, etc.

Wikiloc

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Básicos de la crianza vegana

leyendo-cuentos-antiespecistas

¿Cómo se lo explico?

La empatía natural de los más peques por los animales es algo totalmente innato. Por lo tanto, cuando crías en el antiespecismo y en el amor y respeto hacia todos los animales lo realmente raro para ellas es comérselos.

Además, al criarse en casa con animales no humanos, en nuestro caso perros y gatos, han visto siempre a los animales como sus amigos, como otros miembros más de la familia. Y esta empatía la hemos ampliado al resto de animales, por lo tanto, ellas nunca han hecho distinción entre un perro, un gato, un cerdo, una vaca o un pollo. Partimos de la premisa de que todos los animales son nuestros amigos, así que, lógicamente, ni nos los comemos ni les hacemos daño.

Este tipo de conceptos los manejamos desde que son muy pequeñas. Aunque es a partir de los 3 años, más o menos, cuando ya se empiezan a denominar así mismas como veganas y saben que lo son porque no comen animales. Pero es a partir de los 5 aproximadamente cuando son plenamente conscientes de ello y de lo que supone no comer animales. De hecho, Antía, que ya tiene 7, es perfectamente consciente del antiespecismo y sabe identificar de manera asombrosa el especismo en la sociedad y a su alrededor.

El cole

El adoctrinamiento y el fomento de la disonancia cognitiva comienza desde la Escuela Infantil. Desde los dos años nuestras hijas ya tenían en sus clases los típicos dibujos de relacionar una pata de jamón con un cerdo, un vaso de leche con una vaca y un huevo con una gallina. Enseñándoles así, desde tan pequeñas, que los animales son productos y que “nos dan cosas”. Nosotros nunca hemos permitido que hiciesen este tipo de trabajos, o bien los hemos modificado o bien hemos hablado directamente con sus profesoras explicándoles nuestros motivos éticos para no participar en eso y siempre lo han aceptado y respetado.

Del mismo modo nunca hemos dejado que participen en ningún tipo de actividad que conlleve maltrato animal, como las habituales visitas a la granja-escuela. Siempre hemos buscado un plan alternativo mucho más especial e ilusionante para ellas, en nuestro caso, el día de la granja escuela del cole nos vamos al Parque de Atracciones. No hay dramas por no ir, todo lo contrario, desde los 4 años son ellas mismas las que no quieren participar en ese tipo de actividades porque les hemos explicado y entienden que eso no es bueno para los animales y que es explotación. Igual que los zoos, acuarios, circos con animales, etc, etc. Les explicamos que ningún animal debería de estar encerrado y que tienen el derecho a ser libres.

Ensayo y error… pero la perseverancia es fundamental

Hasta la fecha, y siempre buscando la mejor opción para nuestras hijas, han pasado ya por tres colegios (este último creemos que será el definitivo porque estamos realmente felices en él). Ya en la Escuela Infantil ellas tuvieron su menú vegano sin problema, aunque era de catering y no era demasiado completo desde un punto de vista nutricional. En el primer colegio solicitamos el menú vegano y tras un par de reuniones con el director lo conseguimos sin problemas, además era comedor propio y era un menú maravilloso, muy completo y equilibrado. En el segundo colegio, también con comedor propio, había un menú vegetariano, aunque ellas no lo tomaban evidentemente y se llevaban sus tarteras con su menú vegano. En este no lo peleamos mucho porque desde muy pronto vimos cosas que no nos gustaban y ya nos imaginábamos que no estarían demasiado tiempo, como así fue. Y en este último y tercer colegio, con comedor propio una vez más, desde el comienzo del curso en el mes de septiembre lo solicitamos y hasta el mes de enero no nos lo concedieron, tras varias reuniones con el equipo directivo, el envío de un escrito a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid y posterior aprobación de este en el Consejo Escolar. Pero durante ese periodo de tiempo ellas se han podido llevar su comida en sus tarteras. Esta opción ya la teníamos asegurada desde que las matriculamos en él, sino para nosotros hubiese sido algo inviable.

Sociabilización

Uno de los aspectos más difíciles para cualquier persona que se haga vegana es el aspecto social con el entorno especista que nos rodea, y cuando hay peques de por medio, la cosa no se hace más fácil precisamente. Por ello hemos querido recopilar unos cuantos consejos que a nosotros nos han funcionado. No quiere decir que valgan para todo el mundo, pero si sirven de ayuda, bienvenidos sean.

Cumpleaños

En relación con los cumpleaños de compañeras y compañeros del cole varía mucho dependiendo del propio centro y de cómo sean las madres y padres. Como ya hemos comentado llevamos ya tres coles y este último es, con mucha diferencia, el más inclusivo de todos.

Desde el principio en los cumpleaños se volcaron con nuestras hijas ofreciéndonos opciones veganas sin problema, esforzándose y preguntándonos qué podían comer y qué no. De hecho, hasta una madre hizo todo el cumpleaños vegano para su hija para que así no hubiese ningún tipo de exclusión. Otras han puesto muchas opciones, y otras han hecho incluso sus primeros bizcochos veganos para nuestras peques. Así que entenderéis que estemos tan felices con este colegio, ya no solo por su sistema educativo, que nos encanta, sino por la inclusión y el respeto que se fomenta desde las madres y padres pasando por el equipo directivo y hasta en propias empleadas del comedor.

Por desgracia en colegios anteriores nos hemos encontrado que ni opciones ni ningún tipo de colaboración o empatía por el resto de madres y padres, y que teníamos que ser nosotros quienes llevásemos siempre la tartera con la merienda. Lo que hacíamos era hablar antes con las madres y padres para saber en que iba a consistir la merienda del cumpleaños, y así llevar exactamente lo mismo, pero en versión vegana (suelen poner sándwich, perritos, chuches, tarta…y todo esto hoy en día es fácilmente veganizable). Y, por supuesto, todos los cumpleaños de nuestras hijas son siempre 100% veganos.

Reuniones familiares, etc.

En cuanto al tema de familia y reuniones familiares debemos decir que nos hemos desvinculado bastante, se nos hacía bastante complicado esas reuniones familiares alrededor de una mesa llena de animales muertos y hemos preferido vernos en otras circunstancias más amables para todos. Si bien es cierto que nos seguimos reuniendo una vez al año y en los dos últimos años en restaurantes veggies, así que es algo sin duda de agradecer.

Respecto a nuestro grupo de amigos por suerte son todas personas veganas y muchas también tienen niñas pequeñas de edades similares a Antía y Navia, así que nuestras salidas y quedadas son estupendas, sin ningún tipo de conflicto innecesario por tema de comidas. Por lo demás nuestras hijas hacen una vida totalmente normal. Jamás se han sentido discriminadas en el colegio ni en ningún otro lugar. Pensamos que es nuestro deber fomentar la inclusión, el respeto y la empatía hacia todo tipo de diversidad y diferencia, ya no solamente por el tema vegano, sino hacia cualquier otra circunstancia, ya sea religión, género, transexualidad, etc…Y ese mismo respeto e inclusión que nosotros fomentamos lo exigimos de cierta manera para nuestras hijas, por ejemplo, pidiendo que en los cumpleaños a los que asistan siempre haya opciones válidas disponibles para ellas.

Pero no siempre ha sido así. Como la gran mayoría de personas que dan el paso al veganismo, hemos pasado por situaciones incómodas, cuestionamiento de familiares y amigos, burlas absurdas y demás situaciones estresantes, lo que nos ha proporcionado herramientas útiles a nivel social para gestionar este tipo de situaciones, tanto a nivel particular, como con lo relacionado con la educación y dieta de las niñas.