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BINÉFAR, un monstruo de hormigón, sangre y muerte.

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Tras un maravilloso mes de agosto de vacaciones, decidimos pasar los últimos tres días en la vigilia que Barcelona Animal Save había programado en el macromatadero de Binéfar (Huesca).

Para las personas que todavía no lo sepan, este año ha entrado en funcionamiento el macromatadero que ostenta el título del mayor matadero de cerdos de Europa y uno de los más grandes del mundo. En este complejo se matarán 32.000 cerdos al día, 160.000 a la semana, 7 millones al año… Pero lo que es más terrible aún, si cabe, es que el 85% de esta carne irá destinada al consumo de países emergentes como China.

Problemas medioambientales asociados

Este monstruo de hormigón, sangre y muerte conlleva además otros problemas relacionados, como los medioambientales o laborales. Para comenzar, el suelo dónde está construido, 28 hectáreas, eran suelo no urbanizable. Irónicamente, hace no mucho pasó a ser considerado, para poder llevar a cabo el proyecto, suelo urbanizable industrial delimitado.

Se ha construido, además, una subestación eléctrica y una red de media tensión soterrada exclusiva del matadero. Según se desprende del informe técnico registrado en el Ayuntamiento de Binéfar, este macromatadero emitirá 126 toneladas de CO2 cada día, el equivalente al que absorben 6.500 árboles al año, y 1,3 millones de metros cúbicos de basura contaminante cada año.

Detrás del macromatadero hay un gran depósito de agua que actualmente se puede rodear caminando (de hecho nosotras lo hemos hecho). Y cuando el macromatadero empiece a funcionar a pleno rendimiento necesitará el equivalente a dos piscinas olímpicas. 5.000 metros cúbicos de agua cada día, 60 litros por segundo, en una de las zonas de España dónde existe ya un fuerte problema de desertización.

Otras irregularidades en su construcción

Pero esto no es todo, ya que también han existido numerosas irregularidades durante el proceso administrativo. Por ejemplo, en todo este proceso de construcción y permisos, hubo alegaciones de diversa índole; administrativa, social, de sostenibilidad, etc. Curiosamente fueron retiradas, todas ellas, al poco tiempo, por los propios denunciantes.

Ha existido un silencio total de la administración de Aragón, de los sindicatos a excepción de la CGT, de los partidos políticos (mención especial a PSOE y Podemos que son quienes gobiernan aquí) y también grupos ecologistas. Incluso las tierras donde está el macro matadero eran de un concejal de Podemos.

Dueño supuestamente vinculado a la Mafia

Por si esto fuera poco Piero Pini, el empresario italiano fundador y presidente del Grupo Pini, se ha visto inmerso en problemas con la justicia por fraude fiscal. En 2016, Pini fue detenido en Polonia. Fue acusado de una supuesta estafa que, según la Fiscalía de aquel país, habría realizado a través de una empresa similar a la que está funcionando en Binéfar. Volvieron a detenerle por el mismo motivo en Hungría en marzo de 2019 por riesgo de fuga, ocultamiento, intervención ilícita en el procedimiento y riesgo de repetición. Y fue liberado tras el pago de una fianza de 2.231.000€.

Este macromatedero se intentó construir en otros tres países de Europa, entre ellos Italia, país de donde es originario su promotor, y en todos ellos las administraciones se negaron. Excepto en España, que no solo no nos hemos negado, sino que se le han dado todas las facilidades para su construcción. Porque a pesar de los escándalos públicos de Piero, la consejera de Economía e Industria del Gobierno de Aragón, Marta Gastón, remarcó que los asuntos «personales y privados» del empresario italiano detenido en Hungría no tienen por qué entorpecer el desarrollo empresarial del proyecto. Y nos preguntamos, ¿por qué el Gobierno aragonés ocultó supuestamente los antecedentes policiales y delictivos que precedían al italiano? ¿Acaso lo ignoraban?

Explotación Laboral

Y como no, (en total sintonía con este modelo de negocio, dónde se juntan la muerte de miles de vidas inocentes diarias, las presuntas irregularidades en el proceso administrativo y el alto deterioro del medio ambiente), nos encontramos también con las nefastas condiciones laborales expuestas por las antiguas trabajadoras de sus otras empresas. Los testimonios recogidos hablan incluso de condiciones de semi-esclavitud. Dijeron que no había ni tiempo para mirar atrás en la cadena, dónde jamás se detenía la carne que llegaba por la cinta y que cuando iban visitantes, se reducía la velocidad de la correa a doscientos cerdos por hora, pero que, en condiciones normales, iba mucho más rápido.

Y todo ello amparado bajo las subcontratas, para eludir así cualquier tipo de responsabilidad sobre las supuestas nefastas condiciones laborales en las que prestaban sus servicios las trabajadoras de este sector. De hecho, se contrataban principalmente extranjeros, romaníes y cuanto más vulnerables, menos afectos a los sindicatos y más incapaces de hacer valer sus derechos, si es que en verdad los conocían, mejor.

Binéfar y sus alrededores son un lugar terrible, dónde se respira muerte, dolor y sangre en cada esquina. Ir por sus carreteras es ir viendo camión tras camión llenos de animales de camino al matadero. Todo está lleno de granjas y mataderos y la gran mayoría de sus habitantes se dedican a la explotación animal de una u otra manera.

Solo deseamos que este matadero cierre lo antes posible y que este despropósito sea el último del que tengamos que ser testigos.

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Piensos veganos para perros y gatos

Desde hace ya algún tiempo este tema se ha convertido en algo muy candente y que despierta grandes debates incluso dentro de la propia comunidad vegana. No tendría porqué, ya que entendemos que es algo bastante lógico no querer alimentar a los animales que conviven contigo con los restos de otros animales explotados de la industria cárnica. De hecho es un tema recurrente y habitual que nos soléis preguntar mucho a través de nuestras redes sociales y que levantó ampollas en nuestra intervención en el reportaje “Veganos” de La Sexta en Equipo de Investigación.

Pero vayamos por partes. Lo más habitual cuando convives con animales es compartir vivienda con perros y gatos, así que aquí vamos a centrarnos en esos dos tipos de animales.

¿Pero los perros y gatos no eran carnívoros?

Sí, lo sabemos, los gatos son carnívoros como felinos que son, no tenemos ninguna duda de ello. Los perros en cambio, aunque desde un punto de vista biológico son considerados carnívoros, desde un punto de vista nutricional, que es lo que nos compete aquí, se consideran omnívoros.

Pero en ambos casos hablamos de animales domesticados, nadie está hablando de animales salvajes en su hábitat natural. Los perros y gatos que conviven con nosotras en nuestras casas se alimentan de pienso. ¿O es que soltamos a nuestros gatos por la gran ciudad y les dejamos cazar libremente su dieta habitual basada en pequeños roedores, aves o insectos? ¿O se los cazamos nosotras y se los damos para comer? No, ¿verdad? La gente alimenta a sus animales con pienso, con bolitas de colores. O extrañas latas de un pseudo paté que nada más abrirlas te dan hasta arcadas… Y lo que es más curioso todavía, los piensos de los gatos que se consumen están hechos de restos de animales que un gato jamás comería en su hábitat natural. ¿O habéis visto alguna vez a un gato cazando una vaca, un pollo o un atún?. Pues eso…

Lo que necesitan nuestros animales son nutrientes adecuados

Los perros y los gatos lo que necesitan son nutrientes, no alimentos concretos, exactamente lo mismo que las personas. Los piensos industriales, independientemente de las diferentes marcas y de sus franjas económicas, todos están compuestos por subproductos de la industria cárnica no aptos para consumo humano, como patas, cabezas, intestinos, picos, uñas o incluso harinas hidrolizadas de plumas. Pero esto no es todo, incluso se destinan para piensos los animales que llegan enfermos o muertos al matadero… Y luego la gente se lleva las manos a la cabeza cuando decimos que alimentamos a nuestros animales con piensos veganos de gama alta, elaborados y desarrollados por personal veterinario, que cumplen con absolutamente todos sus requerimientos nutricionales y con la aportación correcta de nutrientes que ellos necesitan.

¿Y cuáles son esos requerimientos nutricionales?. Pues en el caso de los gatos, que dada su condición de carnívoros es más complicado, quizás, ya que lo perros al ser omnívoros admiten todo tipo de alimentos, esos requerimientos son los nueve aminoácidos esenciales que necesita cualquier mamífero (histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalanina, treonina, triptófano y valina) y en el caso concreto de los gatos necesitan además taurina, arginina, vitamina A, vitamina B12 y ácido araquidónico. Pero todos ellos se pueden producir de una manera sintética en el laboratorio, así que problema resuelto.

Conclusión

Por lo tanto, vemos que los piensos veganos cumplen con todos los requerimientos nutricionales de nuestros perros y gatos, siendo una alimentación perfectamente apta y positiva ya no solo para su salud, sino para la del resto de animales, que no tienen por qué morir para servirles de alimento.

Existen en el mercado varias marcas, tanto en grandes superficies comerciales como en pequeñas tiendas veganas especializadas. Y se recomienda siempre que la transición sea lo más lenta posible, ir introduciendo muy poco a poco el nuevo pienso.

En nuestro caso con los perros no tuvimos ningún problema y el pienso elegido les encantó desde el principio. Con los gatos nos costó algo más y el primer pienso no les gustó nada, pero ya el segundo les encantó y ahora lo toman sin ningún tipo de problema y les encanta.
Entendemos que este tema puede seguir siendo algo controvertido, pero como decimos siempre la información es vital para poder elegir libremente.

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Básicos de la crianza vegana

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¿Cómo se lo explico?

La empatía natural de las más peques por los animales es algo totalmente innato. Por lo tanto, cuando crías en el antiespecismo y en el amor y respeto hacia todos los animales lo realmente raro para ellas es comérselos.

Además, al criarse en casa con animales no humanos, en nuestro caso perros y gatos, han visto siempre a los animales como sus amigos, como otros miembros más de la familia. Y esta empatía la hemos ampliado al resto de animales, por lo tanto, ellas nunca han hecho distinción entre un perro, un gato, un cerdo, una vaca o un pollo. Partimos de la premisa de que todos los animales son nuestros amigos, así que, lógicamente, ni nos los comemos ni les hacemos daño.

Este tipo de conceptos los manejamos desde que son muy pequeñas. Aunque es a partir de los 3 años, más o menos, cuando ya se empiezan a denominar a sí mismas como veganas y saben que lo son porque no comen animales. Pero es a partir de los 5 aproximadamente cuando son plenamente conscientes de ello y de lo que supone no comer animales. De hecho, Antía, que ya tiene 7, es perfectamente consciente del antiespecismo y sabe identificar de manera asombrosa el especismo en la sociedad y a su alrededor.

El cole

El adoctrinamiento y el fomento de la disonancia cognitiva comienza desde la Escuela Infantil. Desde los dos años nuestras hijas ya tenían en sus clases los típicos dibujos de relacionar una pata de jamón con un cerdo, un vaso de leche con una vaca y un huevo con una gallina. Enseñándoles así, desde tan pequeñas, que los animales son productos y que “nos dan cosas”. Nosotros nunca hemos permitido que hiciesen este tipo de trabajos, o bien los hemos modificado o bien hemos hablado directamente con sus profesoras explicándoles nuestros motivos éticos para no participar en eso y siempre lo han aceptado y respetado.

Del mismo modo nunca hemos dejado que participen en ningún tipo de actividad que conlleve maltrato animal, como las habituales visitas a la granja-escuela. Siempre hemos buscado un plan alternativo mucho más especial e ilusionante para ellas, en nuestro caso, el día de la granja escuela del cole nos vamos al Parque de Atracciones. No hay dramas por no ir, todo lo contrario, desde los 4 años son ellas mismas las que no quieren participar en ese tipo de actividades porque les hemos explicado y entienden que eso no es bueno para los animales y que es explotación. Igual que los zoos, acuarios, circos con animales, etc, etc. Les explicamos que ningún animal debería de estar encerrado y que tienen el derecho a ser libres.

Ensayo y error… pero la perseverancia es fundamental

Hasta la fecha, y siempre buscando la mejor opción para nuestras hijas, han pasado ya por tres colegios (este último creemos que será el definitivo porque estamos realmente felices en él). Ya en la Escuela Infantil ellas tuvieron su menú vegano sin problema, aunque era de catering y no era demasiado completo desde un punto de vista nutricional. En el primer colegio solicitamos el menú vegano y tras un par de reuniones con el director lo conseguimos sin problemas, además era comedor propio y era un menú maravilloso, muy completo y equilibrado. En el segundo colegio, también con comedor propio, había un menú vegetariano, aunque ellas no lo tomaban evidentemente y se llevaban sus tarteras con su menú vegano. En este no lo peleamos mucho porque desde muy pronto vimos cosas que no nos gustaban y ya nos imaginábamos que no estarían demasiado tiempo, como así fue. Y en este último y tercer colegio, con comedor propio una vez más, desde el comienzo del curso en el mes de septiembre lo solicitamos y hasta el mes de enero no nos lo concedieron, tras varias reuniones con el equipo directivo, el envío de un escrito a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid y posterior aprobación de este en el Consejo Escolar. Pero durante ese periodo de tiempo ellas se han podido llevar su comida en sus tarteras. Esta opción ya la teníamos asegurada desde que las matriculamos en él, sino para nosotros hubiese sido algo inviable.

Sociabilización

Uno de los aspectos más difíciles para cualquier persona que se haga vegana es el aspecto social con el entorno especista que nos rodea, y cuando hay peques de por medio, la cosa no se hace más fácil precisamente. Por ello hemos querido recopilar unos cuantos consejos que a nosotras nos han funcionado. No quiere decir que valgan para todo el mundo, pero si sirven de ayuda, bienvenidos sean.

Cumpleaños

En relación con los cumpleaños de compañeras y compañeros del cole varía mucho dependiendo del propio centro y de cómo sean las madres y padres. Como ya hemos comentado llevamos ya tres coles y este último es, con mucha diferencia, el más inclusivo de todos.

Desde el principio en los cumpleaños se volcaron con nuestras hijas ofreciéndonos opciones veganas sin problema, esforzándose y preguntándonos qué podían comer y qué no. De hecho, hasta una madre hizo todo el cumpleaños de su hija vegano, para que así no hubiese ningún tipo de exclusión. Otras han puesto muchas opciones, y otras han hecho incluso sus primeros bizcochos veganos para nuestras peques. Así que entenderéis que estemos tan felices con este colegio, ya no solo por su sistema educativo, que nos encanta, sino por la inclusión y el respeto que se fomenta desde las madres y padres pasando por el equipo directivo y hasta en las propias empleadas del comedor.

Por desgracia en colegios anteriores nos hemos encontrado que, ni nos daban opciones veganas, ni tampoco recibíamos ningún tipo de colaboración o empatía por el resto de madres y padres, y que teníamos que ser nosotras quienes llevásemos siempre la tartera con la merienda. Lo que hacíamos era hablar antes con las madres y padres para saber en que iba a consistir la merienda del cumpleaños, y llevar así exactamente lo mismo, pero en versión vegana (suelen poner sándwich, perritos, chuches, tarta… todo esto hoy en día es fácilmente veganizable). Por supuesto, todos los cumpleaños de nuestras hijas son siempre 100% veganos.

Reuniones familiares, etc.

En cuanto al tema de familia y reuniones familiares debemos decir que nos hemos desvinculado bastante, se nos hacían complicadas esas reuniones familiares alrededor de una mesa llena de animales muertos y hemos preferido vernos en otras circunstancias más amables para todas. Si bien es cierto que nos seguimos reuniendo una vez al año y en los dos últimos años en restaurantes veggies, así que es algo sin duda de agradecer.

Respecto a nuestro grupo de amigas, por suerte, son todas personas veganas y muchas también tienen niñas pequeñas de edades similares a Antía y Navia, así que nuestras salidas y quedadas son estupendas, sin ningún tipo de conflicto innecesario por tema de comidas. Por lo demás nuestras hijas hacen una vida totalmente normal. Jamás se han sentido discriminadas en el colegio ni en ningún otro lugar. Pensamos que es nuestro deber fomentar la inclusión, el respeto y la empatía hacia todo tipo de diversidad, ya no solamente por el tema vegano, sino hacia cualquier otra circunstancia, ya sea por motivos religiosos, de género, transexualidad, etc… Y ese mismo respeto e inclusión que nosotras fomentamos lo exigimos de cierta manera para nuestras hijas, por ejemplo, pidiendo que en los cumpleaños a los que asistan siempre haya opciones válidas disponibles para ellas.

Pero no siempre ha sido así. Como la gran mayoría de personas que dan el paso al veganismo, hemos pasado por situaciones incómodas, cuestionamiento de familiares y amigos, burlas absurdas y demás situaciones estresantes, lo que nos ha proporcionado herramientas útiles a nivel social para gestionar este tipo de situaciones, tanto a nivel particular, como con lo relacionado con la educación y dieta de las niñas.