17. La industria láctea da miedo – Y hablamos con Pablo Donoso (Distrito Vegano)

Portada habitual del podcast con la foto de Pablo Donoso

Hoy nos adentramos en la espeluznante industria láctea, y lo hacemos desde las tres perspectivas, la de salud, el medio ambiente y, por supuesto, por la parte de derechos de los animales.

Derechos de los animales

Comencemos por esta última ya que para nosotras es la principal, sin duda alguna.

Como cualquier otra mamífera, las vacas, ovejas y cabras solo dan leche cuando dan a luz, por lo que para que una vaca de leche se les insemina artificialmente una y otra, y otra, y otra y otra vez, desde los 12 meses de edad aproximadamente hasta que quedan tan exhaustas, destrozadas e inservibles para la industria que son llevadas al matadero y su carne vendida como carne de segunda o subproducto.

De los machos masturbados

A los toros, por supuesto, se les tiene que sacar el sémen artificialmente también, ya que hacer que un toro monte a una vaca y la deje embarazada es un proceso demasiado lento e ineficiente para la industria, por lo que se les masturba, o bien a mano, o bien con dildos gigantes que les meten por el ano para estimularlos y que eyaculen lo más rápido posible.

Pasando por las hembras inseminadas forzosamente

Y este sémen que, por supuesto, luego será introducida de manera forzosa en las vacas introduciendo un tubo larguísimo hasta llegar al útero, mientras se introduce un brazo por el ano de la vaca para hacer el proceso tan efectivo como sea posible. Durante este proceso, normalmente están encajadas en las llamadas “jaulas de violación” o “jaulas de inseminación”, unas estructuras metálicas que no les permiten moverse ni un centímetro.

Cómo veis todo es absolutamente espeluznante porque las vacas lecheras pastando felices por los prados, que te dan la leche solo si se la pides amablemente, NO existen.

Hasta los bebés secuestrados de sus madres

¿Y qué pasa con todos esos bebés que nacen de esa inseminación? Pues que obviamente quieren beber la leche de su mamá, pero esa leche es para nosotras, la única especie sobre la faz de la tierra que sigue consumiendo leche (y de otra especie) después del destete, grotesco todo… Así que para ello se les separa de su madre inmediatamente después de nacer.

Además el sentimiento maternal de las vacas es muy grande y muchas veces lloran a sus hijos secuestrados durante días. Pero esos bebés tendrán también un destino terrible, serán alimentados con piensos, con suplementos y líquidos salados que les haga crecer lo más rápido posible para convertirlos en carne de ternera si son machos o en vacas explotadas si son hembras como sus madres.

Y otras crueles prácticas “en pos del bienestar animal”.

Por no hablar del descornado que se les practica con dos meses de edad. Les queman los nervios de los cuernos incipientes, ya sea con sosa cáustica o con metales candentes. Y todo en pos del bienestar animal, para que no puedan herir a otros animales o a los operarios. Y en la mayoría de ocasiones ni siquiera es efectiva  la anestesia, que incluso es opcional a nivel legal.

Como podéis ver la industria láctea es una de las industrias más atroces que hay y ni existe el bienestar animal ni nada que se le parezca, solo existe el dolor, el sufrimiento y la explotación.

Salud

Y esto nos lleva al tema de la salud, porque claro, estas vacas están explotadas durante toda su vida y tienen graves problemas de salud a consecuencia de ello.

La Universidad de Harvard ha quitado los lácteos de su pirámide nutricional hace ya algunos años, e incluso hay médicos, como el doctor Colin Campbell, profesor emérito de bioquímica alimentaria de la Universidad de Cornell, en Nueva York, e investigador científico, que han llegado a afirmar que «la caseína de la leche sería el carcinógeno más potente que existe». No olvidemos que las pirámides nutricionales son también políticas, y que se recomiendan consumos de determinados productos y alimentos que favorecen a una determinada industria.

A  estas alturas ya nadie puede negar los problemas de salud que conlleva el consumo de lácteos, diversos estudios científicos de diferentes Universidades y Comités así lo han demostrado. Su consumo acarrea problemas como osteoporosis, enfermedades autoinmunes, alergias, asma, diabetes, y hasta un alto riesgo de padecer cáncer, especialmente de colón, próstata y ovario.

Medio Ambiente

Pero aún hay más. 

La ganadería emite más gases de efecto invernadero que toda la industria del transporte junta. Sí, has leído bien; coches, camiones, aviones, barcos… Toda.

Este dato no nos lo inventamos nosotras, sino que lo aporta un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). En dicho estudio se demuestra que la ganadería genera más gases de efecto invernadero, el 18% para ser exacto, que toda la industria del transporte en su totalidad.

Pero esto no es todo, la actividad agrícola, ganadera y la gestión del sistema alimentario actual generan el 23 % de los gases de efecto invernadero, según un informe del Grupo Intergubernamental sobre el  Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).

Y no debemos obviar el dato de que la mayoría de ese suelo agrícola se utiliza para alimentar a todo ese ganado.

Además es muy importante destacar también que la ganadería es una de las principales causas de la degradación del suelo y de los recursos hídricos.

Tan solo por el uso de la propia tierra, el sector ganadero es responsable del 9% del dióxido de carbono. Pero este porcentaje se eleva cuando hablamos de otros gases de efecto invernadero todavía mucho más peligrosos, como el óxido nitroso, que procede del estiércol y es 296 veces más perjudicial que el dióxido de carbono. Como veis, estos datos son realmente alarmantes, pero aún hay más.

La ganadería emite el 37% de todo el metano producido, este gas es altamente perjudicial para nuestra salud y se origina, en su mayoría, en el sistema digestivo de los rumiantes.

Pablo Donoso, propietario de tres de los mejores restaurantes veganos de Madrid

Y con toda es información sobre lo deleznable que es la industria láctea, pasamos a la entrevista del día. Hoy cambiamos radicalmente de tema, para entrevistar a un gran emprendedor vegano, él es Pablo Donoso, la persona al frente de tres restaurantes en el centro de Madrid, Distrito Vegano, La Tía Carlota y La Modernista. Todos y cada uno de ellos catados por nosotras y totalmente recomendables, cada uno en su especialidad.

Pablo nos cuenta cómo se forjó la idea de estos proyectos, cómo cambió su vida radicalmente hace cinco años, como entiendo él el veganismo y la lucha interseccional. 

Un estupenda entrevista que nos ha aportado mucho como siempre.

Noticias y eventos de la semana

Noticias

Eventos

Este fin de semana tenemos dos estupendos eventos en Madrid, ambos organizados por la Asociación Madrileña Antiespecista (AMA)

Responses

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies (veganas, por supuesto) para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estarás dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies