Si no es tu madre, NO es tu leche

Pablo con Antía en brazos cuando era bebé, en el parque

Algo tan fácil a priori de entender y lo que nos cuesta, ¿verdad?. No cabe duda de que la industria láctea ha hecho un gran trabajo, pero, por suerte, cada vez tenemos más información y estudios que demuestran que beber la leche de otra madre que no sea de tu especie no es ni sano ni mucho menos ético.

Y hoy os vamos a hablar de la lactancia materna vegana, porque, ¿puede haber algo más vegano y más zerowaste que darle de mamar a tu bebé? Imposible, ¿verdad?. 

La leche materna siempre es lo idóneo

Apostamos por supuesto siempre y como primera opción por la leche materna como alimento ideal para nuestras bebés. Pero, por desgracia, algunas veces lo ideal no siempre es lo mejor para las personas, así que, como cada cual tiene sus propias circunstancias y siempre hay que respetarlas todas, especialmente en este tema tan delicado como es la lactancia materna que tantos agrios debates genera.

Así que, para todas aquellas personas, que sea por la circunstancia que sea, no pueden, o no quieren, llevar a cabo una lactancia materna que sepáis que existen fórmulas vegetales aptas para lactantes desde el primer día de vida.

Son de soja y arroz hidrolizado, de tres conocidas marcas que también fabrican fórmulas tradicionales para lactantes de leche de vaca. Pero el principal problema es que la vitamina D que contienen es de procedencia animal y que en algunos casos contienen además aceite de palma, que algunas personas veganas tampoco quieren consumir.

Lo que nunca hay que darle a nuestros bebés

Pero es sumamente importante recalcar que jamás debemos de dar a nuestras bebés menores de seis meses ningún tipo de leche que no sea de fórmula, ni preparados extraños en casa, ni de tetra-brick ni absolutamente ninguna leche, bajo ninguna circunstancia, ya que estaremos poniendo en grave peligro su vida.

Por suerte, desde hace como un año, están apareciendo en el mercado español fórmulas totalmente veganas aptas para lactantes, existen dos marcas, una de un laboratorio suizo y otra de un laboratorio francés. Están libres de aceite de palma, utilizan aceite de coco en su formulación, la vitamina D que emplean no es de procedencia animal, y se pueden enviar por correo a nuestro país. Tienen diferentes variedades según el intervalo de edad y son aptas desde el primer día de vida del bebé.

Lo único que debemos de tener en cuenta es que, tanto estas leches de fórmula vegetales, como la mayoría de leches de fórmula de leche de vaca, no llevan ácidos grasos omega-3 marinos (DHA y EPA), por lo tanto, sería conveniente suplementarlos.

Lás leches fórmula que vienen

A partir del año 2020 por Ley todas las fórmulas vegetales que se produzcan en Europa sí que ya deberán llevar DHA en su formulación, así que veremos un cambio en el mercado con estos productos.

Tanto las de fórmula de soja como las de fórmula de arroz hidrolizado deben de estar pautadas por vuestra pediatra, teniendo en cuenta vuestro caso particular y la salud del bebé. Y, por supuesto, siempre adquiridas en farmacias o establecimientos autorizados que cumplan con toda la normativa europea de consumo.Así que como veis, cualquier bebé puede llevar una alimentación basada en plantas desde el primer día de su vida, con total seguridad, confianza y sin necesidad de explotar y torturar a otra madre a la que le hayan robado a sus bebés.

Alimentación complementaria vegana

A los seis meses, aproximadamente (no es justo el día que cumple seis meses el bebé, puede ser un par de semanas antes o un par de semanas después), se empiezan a introducir los alimentos sólidos. 

Lo ideal es seguir también con la teta, ya que recordemos que la OMS recomienda lactancia materna hasta los dos años, pero esto ya es algo personal de cada mamá.

La pediatra suele dar el típico papel fotocopiado obsoleto de primero esto, luego lo otro, etc… Pero no hagáis demasiado caso. Los alimentos se deben de introducir poco a poco y de uno en uno para evitar riesgos de alergias, ya que si se introducen varios al mismo tiempo y hay reacción alérgica, no sabrás cuál ha sido el que le ha dado reacción. Pero más allá de eso, puede ser casi cualquier alimento saludable.

Podéis alimentar a vuestras peques con las típicas papillas o con el método BLW (Baby Led Weaning) que consiste en dejar que el bebé vaya sólo probando los distintos alimentos. Para ello el bebé debe sentarse correctamente en la silla o trona y mantenerse bien sentado por sí mismo, haber perdido el reflejo de extrusión y que tenga coordinado el movimiento mano-boca.

Los alimentos que se deben de ofrecer a las peques son trozos cocidos, pequeños pero no demasiado para que pueda agarrarlos bien con su manita y llevárselos a la boca sin problema. Se puede ofrecer zanahoria y patata cocida, brócoli, tofu suave, plátano, etc… Así que realmente el bebé, ya tome papillas o haga BLW puede comer prácticamente los mismos alimentos que nosotras: legumbres, hortalizas, frutas, verduras, cereales integrales y semillas y frutos secos. Estos últimos, siempre triturados o en crema, por el riesgo evidente de atragantamiento.

Tengamos también en cuenta que las grasas que deben de tomar deben de ser saludables, como el aceite de oliva, aguacate o frutos secos. Y que los alimentos con azúcar deben de ser descartados, a los bebés les encanta el yogur natural de soja sin azúcar, acostumbrar el paladar al azúcar añadido desde tan peques, no es nada bueno.

Con la sal igual, muy importante añadir una pizca de sal yodada, insistimos, yodada.

Y, por supuesto, B12 también desde el inicio de la alimentación complementaria.  En el mercado las hay en formato pipetas y líquidas que se pueden dar una vez a la semana sin problema.

Los únicos alimentos que los bebés no deben de tomar hasta el año, son las hojas verdes de espinacas y acelgas por su alto contenido en nitratos. A partir del año se pueden ir introduciendo de forma paulatina sin mayor problema. Y también a partir del año pueden empezar a tomar cualquier leche comercial vegetal.

Así que, como veis, mientras el bebé siga una alimentación equilibrada, con alimentos sanos y variados, como las legumbres, hortalizas, verduras, fruta, frutos secos y semillas y con su aporte de vitamina B12 semanal no hay ningún problema.

Antía y Navia empezaron a los seis meses a consumir tofu blanco, así como el resto de legumbres, hortalizas y verduras.

Y como siempre os decimos, para vuestra mayor tranquilidad, nunca está de más consultar a una nutricionista especializada en dietas veganas y peques, que ya hay grandes profesionales en este ámbito.

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